BUFFALO SPRINGFIELD: Mr. Soul – THE ROLLING STONES: (I Can’t Get No) Satisfaction

BUFFALO SPRINGFIELD: Mr. Soul – THE ROLLING STONES: (I Can’t Get No) Satisfaction

LA POSIBLE COPIA

 

BUFFALO SPRINGFIELD: Mr. Soul

 

“Mr. Soul” es una canción grabada por la banda de rock canadiense-estadounidense Buffalo Springfield en 1967, y editada el 15 de junio de aquel año como cara B de su cuarto single, “Bluebird”, por la compañía discográfica Atco.

 

Compuesta por Neil Young, también apareció incluida en el álbum Buffalo Springfield Again, publicado el 18 de noviembre de 1967, y que contaba con la producción de Brian Stone y Charles Greene. Además, Young volvió a grabar la canción en su álbum electrónico Trans de 1982, con voces procesadas con un codificador de voz.

 

Fue escrita por Young después de experimentar un ataque de epilepsia después de un concierto con Buffalo Springfield en San Francisco. Mientras estaba ingresado en un hospital, compuso la canción reflejando la experiencia por la que había pasado, en la que había sentido como si se muriera.

 

En el álbum Sugar Mountain – Live at Canterbury House 1968, Young afirma que “muchas canciones tardan mucho en escribirse. Por lo general, tardan una hora y media, dos horas en escribirse. Pero esta necesitó únicamente cinco minutos”.

 

El propio Young incluiría distintas versiones en varios de sus discos en directo y el tema ha contado también con adaptaciones de, entre otros, Cher, Rush, The Everly Brothers, Iron & Wine, The Icicle Works, Diesel Park West, The Dream Syndicate, The Bluetones, Nils Lofgren o Yo La Tengo.

 

En el blog enlaplayadeneil hay una completa entrada sobre la canción que cuenta lo siguiente: “El pasado día 12 de noviembre, Neil Young con motivo de su cumpleaños nos regaló la publicación en los NYA de un ya conocido y fabuloso vídeo de la época de los Buffalo Springfield, concretamente el que recoge la aparición televisiva de la banda presentando “Mr. Soul” en directo en el Hollywood Palace Show.

 

Dicha actuación fue grabada once días después de que la banda regresara de Nueva York tras tocar en el Ondine el día 9 de enero y grabar en los estudios de Atlantic tres temas esa misma noche después del concierto. “Mr. Soul” fue uno de los temas registrados en esa sesión, junto a los aún inéditos de Furay y Stills, “My Kind of Love” y “We’ll See” respectivamente, Neil hizo una copia del máster mono de su canción allí mismo en el estudio y le cortó la introducción original, llevándose el acetato resultante a Los Ángeles para ser utilizado en el playback que tenían que filmar en falso directo para la citada actuación del Hollywood Palace Show. Previamente pasaría por los estudios Gold Star de la ciudad californiana y allí sería pegada al acetato de Nueva York la introducción de “For What It’s Worth” . El playback de un “Mr. Soul” camuflado ya estaba preparado para engañar a la CBS, la cual había exigido que Buffalo tocara su éxito del primer álbum y no otra.

 

Pero antes había que solucionar otro problema y es que Bruce Palmer acababa de ser detenido en el hotel de Nueva York por fumar hierba en la habitación y deportado a Canadá. Por ese motivo los Buffalo tocaron en el Hollywood Palace con un bajista sustituto, sentado de espaldas a la cámara y casi entre el público de primera fila para que no apareciera apenas en la filmación, aunque como podemos observar viendo el vídeo, Neil ya se encargaría de acercarse a él durante la actuación para que apareciera en primerísimos planos. Ese bajista eventual para el playback no era otro que el road manager de la banda, Dick Davis, que no sabía tocar el bajo.

 

Posteriormente Neil volvería el 6 de junio a los estudios de Gold Star para de nuevo retocar el máster de “Mr. Soul” grabado en Nueva York. Otra vez volvió a cortar la parte principal y sobre grabó de nuevo la guitarra duplicándola e invirtiendo la velocidad de la cinta. El resultado final tras una nueva mezcla fue más corto y más eléctrico que el original con objeto de su emisión radiofónica promocional, ya que sería el empleado para la publicación del primer single del álbum, con “Mr. Soul” de cara B de “Bluebird”.

 

Unos meses después, durante el otoño de 1967, el “Mr. Soul” de Nueva York volvería a ser sobre grabado en las sesiones para el segundo álbum, y la mezcla resultaría diferente de las anteriores en cuanto a la ubicación del solo, siendo también diferentes las mezclas para las versiones del álbum mono y estéreo, resultando la primera más definida y con más fuerza. La versión del acetato de Nueva York en su estado original sería finalmente publicada por error en 1971 en una colección recopilatorio llamada Oldies Singles de Atco, hoy en día muy rara y cotizada.

 

Con menos de un año de diferencia podemos pues escuchar cuatro versiones diferentes de “Mr. Soul”, la dos de las ediciones mono y estéreo del álbum Buffalo Springfield Again, la del 45 rpm publicada junto a “Bluebird” y la de la actuación en el Hollywood Palace Show, esta última por cierto la favorita de Neil según contaría en una entrevista de hace unos cuantos años.

 

“El “Mr. Soul” de Neil Young destaca por ser el retrato más escalofriante y preciso acerca del síndrome del rock-star que jamás se ha publicado en un vinilo. Sus versos… son para el oyente como pequeñas cargas psíquicas que implosionan a lo largo de toda la canción. Una ráfaga de imágenes que aciertan en el centro de la diana… Versos muy alejados de la diarrea mediocre que nos vendían como si fueran letras provocadoras a mediados de los sesenta, y que coronan a Neil a ojos de muchos de nosotros como el verdadero poeta del rock”.
Jean Charles Costa (Comentario en el álbum recopilatorio Buffalo Springfield editado por Atco en 1973)

 

Entre el verano de 1966 y 1967, Neil experimenta súbitamente la vorágine que conlleva el éxito y todo lo que rodea al mismo con los Buffalo, además de la forma más amplificada posible, ya que la base de operaciones de la banda se encontraba en un Los Ángeles en pleno zeitgeist y ebullición.

 

La urbe californiana se convierte junto a San Francisco en el epicentro de la contracultura y la industria musical pop del país y, por supuesto, el fenómeno del rock’n’roll no es ajeno a ello. Freakies de todos los pelajes y viejos beatniks, groupies y fans de las incipientes y seminales bandas aparecidas tras los fenómenos comerciales de The Rolling Stones y The Beatles, músicos de todo el país atraídos por la posibilidad de éxito y ejecutivos de la industria discográfica atraídos por el negocio rápido y, en general, a su alrededor todo un batallón de pseudo artistas, oportunistas, curiosos, camellos y hasta algún que otro psicópata de toda la nación peregrinan hacia la costa oeste movidos por el efecto llamada de lo que allí está eclosionando, como si de una nueva fiebre del oro se tratará. Hippies de todos los confines se encaminaban a la dorada California, siendo precisamente esta la comparación que utilizaría Neil para explicar el fenómeno años más tarde en la letra de la canción After the Gold Rush.

 

“Los primeros seis meses que tocamos juntos -recuerda Ritchie Furay en Crosby, Stills & Nash de Dave Zimmer- fueron los mejores. Todos disfrutábamos de cada uno de nosotros. Teníamos todas esas canciones, teníamos todos aquellos sueños, los conciertos eran mágicos”.

 

Stephen Stills por su parte, le explica a la revista Circus en 1972 que “Cuando Buffalo arrancó, todos nosotros vivimos nuestro particular y jodido salto al fenómeno del rock, y aquello nunca fue grabado. Bruce Palmer y Dewey Martin lo pillaron al instante, Bruce estaba totalmente imbuido por los Stones. Él podía lanzar todo aquel rimo que los demás no podíamos hacer de ningún modo. Él era el eje que engrasaba la banda, el eje que nos equilibraba a partes iguales a Neil y a mí”.

 

Pero los Buffalo no tardarían también en conocer el fenómeno del rock’n’roll fuera de los escenarios, como también le relata Stills a la revista Rolling Stone en marzo del 71, “Neil estaba flipando y fuera de si en el Whiskey a Go Go, y yo, y Bruce también. Porque inmediatamente todas aquellas chicas empezaron a merodear a nuestro alrededor y a nutrirnos de mucha y buena droga”.

 

Neil le contaría años más tarde al periodista Nick Kent su visión de aquellos días convulsos: “Muchos problemas se sucedían alrededor de los Springfield. Muchas distracciones nos rodeaban, demasiadas. Drogas, groupies… Joder, nunca antes había visto personajes como aquellos. Estaban por todas partes allá donde estuviéramos nos daban hierba, nos intentaban vender ropa hippie… Recuerdo sentirme atrapado con la obsesión de preguntarme ¿Encajo yo en todo esto? ¿Qué hago yo aquí?”.

 

Todo estaba sucediendo muy deprisa para un joven canadiense de veinte años a kilómetros y kilómetros de su hogar, y es que desde aquel ya famoso 6 de abril de 1966 en que fortuitamente nacen los Buffalo Springfield en un atasco a la entrada de Los Angeles (esa historia la podéis leer en infinidad de libros y entrevistas por lo que no me pararé a recordarla) en apenas dos semanas la banda está compartiendo shows con The Byrds, en tan apenas tres meses están abriendo para los Rolling Stones, un mes después grabando su primer single y con seis meses de existencia están grabando su primer álbum… ¡¡Y 15 meses después el segundo!!

 

Esta vorágine de acontecimientos y experiencias, sobre todo las relacionadas con la otra cara del éxito, son las que sirven de inspiración a Neil para componer algunas de sus nuevas canciones, como por ejemplo “Broken Arrow”, en la cual Young nos relata en parte todo la locura del mundo de los negocios en la industria musical, y “Mr. Soul”, en la cual aborda otro tipo de locura, la ocasionada por los personajes que rodean a las bandas de éxito y todo el sórdido mundo de la fama.

 

Podríamos convenir en que esta es la primera de muchas composiciones en las que Neil aborda el tema de la soledad de la fama y su contradicción vital al respecto, ya que él vive como una estrella del rock en todo momento y sin renunciar a ello, pero le cuesta asumir el precio de la exposición pública, por lo que cultiva también un carácter celoso de su vida privada. El canadiense desarrollará poco a poco una doble personalidad como escudo del exterior, por un lado la de estrella del rock caprichosa y por otro la del chico sencillo y solitario.

 

“De acuerdo con el manager y productor de los Springfield, Charlie Green, Neil compuso “Mr. Soul” durante su estancia en el UCLA Medical Center, después de un ataque epiléptico sufrido en otoño de 1966, lo que podría explicar el carácter enigmático de la letra”, tal y como explica John Einarson de acuerdo con la correspondencia cruzada con Green durante la investigación de su libro There’s Something Happening Here: The Story of Buffalo Springfield editado por Quarry Press en 1997.

 

En la grabación que recoge los shows en directo de Young en solitario en el Canterbury House en 1968, podemos escuchar a Neil como le explica al público antes de interpretar Mr. Soul, que compuso la letra de esta canción en tan sólo cinco minutos, y acto seguido bromea con la audiencia diciéndoles que entre todos los presentes pueden cambiar y añadir versos si surgen buenas ideas esa noche.

 

Fred Goodman relata en su libro Mansion on the Hill de 1996, que la interpretación de “Mr. Soul” en directo en aquella época se veía alterada por los problemas de salud de Neil.

 

Hay que recordar que esta canción era de las primeras en que Neil asumía el papel protagonista en el escenario al dar un paso al frente para cantarla, era pues el centro de todos los focos y miradas, lo que evidentemente suponía mucha presión para un Young lleno de inseguridades producto de su repentino éxito con Buffalo. Y producto de todo lo que acompañaba a ese éxito en una ciudad como Los Angeles, la tropa de groupies, y freaks cargados de droga de Sunset Boulevard. En dicho libro Dick Davis, road manager de los Buffalo por aquel entonces, le cuenta a Fred Goodman que “Neil con frecuencia se quedaba aturdido después de entregarse a fondo para tocar el solo de “Mr. Soul”. Eso ocurrió en el Ondine de NYC, en el Troubadour, en el Whiskey a Go Go, en el Music Circus de Covina. Los focos lo mataban”, explica Davis, quién se encargó en todas esas ocasiones de arrastrar a Neil fuera del escenario.

 

Fue después precisamente de una de esas noches en el Ondine como ya sabéis, que los Buffalo entraron acto seguido a los estudios de Atlantic para grabar “Mr. Soul”, tal y como se puede leer en el libreto del Decade de 1977.

 

Esa noche Ahmet Ertegun, jefazo de Atlantic, Elektra, Atco y Blue Note, los vio tocar acompañado de Otis Redding. Posteriormente fueron ambos a el estudio donde Ahmet intentó disuadir a Neil de que cantara en la grabación de “Mr. Soul”, tal y como nos cuenta el buen amigo de Young, John Einarson, pero este se negó y acabó grabándola, aunque también se registraron sendas tomas con la voz de Stephen y Ritchie que permanecen inéditas en el cajón. Lo que realmente perseguía Ertegun es que Otis Redding la grabara acompañado de los Buffalo, algo que Otis por lo visto había pedido tras escucharla en directo antes esa misma noche, y con ella intentar repetir la fórmula de éxito del año anterior cuando grabó el “Satisfaction” de los Stones. Qué gran versión hubiera sido, pero normal que Neil se negara dado que aún no la había publicado con su banda”.

 

Esta sería la traducción de su letra:

“Oh, hola Sr. Alma
Entré un momento en busca de una razón
Para la idea que capté
Que mi talento es el acontecimiento de la temporada
¿Por qué a las multitudes apenas un rastro de mi cara
puede parecer tan agradable?
Evitaré el cambio,
Pero un desconocido me está fastidiando.

Estaba malhumorado
Cuando el mensajero me trajo una carta
Me animé con los elogios de una fan
Que decía que yo la desconcerté,
Cualquier chica del mundo podría conocerme mejor,
Ella dijo, “Eres raro, pero no cambies”
Y yo la dejé.

¿Dentro de un tiempo, la sonrisa de mi cara
se transformará en yeso?
Espera por ahí mientras el payaso que está enfermo
hace la parodia sobre el desastre
Pues la carrera de mi talento y mi prestigio
Va demasiado rápida.
¿Es extraño que deba cambiar?
No lo sé. ¿Por qué no se lo preguntas a ella?
¿Es extraño que deba cambiar?
No lo sé. ¿Por qué no se lo preguntas a ella?
¿Es extraño que deba cambiar?
No lo sé. ¿Por qué no se lo preguntas a ella?”.

 

EL ORIGINAL

 

THE ROLLING STONES: (I Can’t Get No) Satisfaction

 

Como se puede comprobar fácilmente, el riff principal de la canción se basa en una versión modificada del riff utilizado por los Rolling Stones en su tema “(I Can’t Get No) Satisfaction”, quintaesencia del rock’n’roll, y publicado el 5 de junio de 1965.

Así lo reconoció el propio Neil Young en la publicación Hit Parader en 1968, cuando afirmó que «En realidad simplemente tomé el riff de “Satisfaction”, lo cambié un poco y agregué una quinta armonía menor encima, lo que cambió el sonido. Sentí lo que dice la letra, así que me senté y la escribí”.

 

Antes de este single, todos sus éxitos habían sido versiones. Según Keith Richards, el riff se le ocurrió en sueños. Se levantó, agarró su guitarra que estaba al lado de la cama y grabó veinte segundos. Al día siguiente no se acordaba de nada. Días más tarde, entre todos registraron lo que él entendió que era una maqueta. Se publicó sin su permiso. Cuando la escuchó en la radio empezó la bronca, aunque tuvo que callarse cuando le dijeron que era número uno. Por cierto, el texto que Mick Jagger compuso como frustración por no poder acostarse con su novia, debido a su periodo, se ha convertido en la mayor canción de protesta existencial.

 

Así lo explicó en su día Keith Richards: “Canciones. La gente piensa que eres un compositor, que lo has escrito, que es tuyo. Pero eres sólo un médium. Lo que pasa es que has desa¬rrollado una facilidad para reconocer y recoger las cosas y sólo tienes que estar allí, como en una sesión espiritista. Las canciones te vienen. A mí me llegan a lo bruto, del aire. Siempre he pensado que estaba en el sitio justo. Con “(I Can’t Get No) Satisfaction sucedió que estaba despierto y que tenía la guitarra en mis manos cuando me llegó”.

 

Fue durante la tercera gira en los Estados Unidos, en 1965, cuando Richards ideó el riff de guitarra de la canción. Los Stones se hospedaban en el Hotel Fort Harrison en Clearwater, Florida como parte de su gira. Una noche Richards se despertó de repente, encendió la grabadora de casete y tocó el riff que abre “Satisfaction” antes de volver a la cama. Más tarde la describiría como “2 minutos de Satisfaction y 40 minutos de mis ronquidos”

 

A Jagger le gustó el riff inmediatamente y le puso letra intentando hacer una denuncia sobre el comercialismo salvaje que la banda británica había visto en América. Richards pensaba que se parecía demasiado a la canción “Dancing in the Street” de Martha & The Vandellas y tampoco le gustaba el efecto de distorsión que había grabado, así que se negó a editarla como single. Aun así, la compañía lo publicó, convirtiéndose en la canción que lo cambió todo para el grupo.

 

Esta sería la traducción de su letra:

“No puedo obtener ninguna satisfacción
No puedo obtener ninguna satisfacción
Porque intento, y yo intento,
y yo intento, y yo intento
No puedo obtener ninguna,
no puedo obtener ninguna

Cuando estoy conduciendo en mi coche
Y ese hombre sale en la radio
Y él me da más y más
Información inútil
Que se supone enciende mi imaginación
No puedo obtener ninguna, oh no no no
Hey hey hey, eso es lo que digo

No puedo obtener ninguna satisfacción
No puedo obtener ninguna satisfacción
Porque intento, y yo intento,
y yo intento, y yo intento
No puedo obtener ninguna,
no puedo obtener ninguna

Cuando estoy viendo la televisión
Y ese hombre viene a decirme
Que tan blancas deberían
de ser mis camisas
Pero él no puede ser un hombre
porque él no fuma
Los mismos cigarros que yo
No puedo obtener ninguna, oh no no no
Hey hey hey, eso es lo que digo

No puedo obtener ninguna satisfacción
No puedo obtener ninguna
reacción de una chica
Porque intento, y yo intento,
y yo intento, y yo intento
No puedo obtener ninguna,
no puedo obtener ninguna

Cuando estoy conduciendo
alrededor del mundo
Y estoy haciendo esto
y estoy cantando aquello
Y estoy tratando de hacer
que alguna muchacha
Me diga: “Chico será mejor
que vuelvas la próxima semana
Porque, verás, tengo una mala racha”
No puedo obtener ninguna, oh no no no
Hey hey hey, eso es lo que digo

No puedo obtener ninguna,
no puedo obtener ninguna
No puedo obtener ninguna satisfacción
Ninguna satisfacción, ninguna satisfacción”.

 

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