IRON MAIDEN: Hallowed be thy Name – BECKETT: Life’s Shadow

LA POSIBLE COPIA

 

IRON MAIDEN: Hallowed Be Thy Name

 

“Hallowed Be Thy Name” apareció incluida en el tercer álbum de estudio de la banda británica de heavy metal Iron Maiden, titulado The Number of the Beast y publicado el 22 de marzo de 1982 por la compañía discográfica EMI bajo la producción de Martin Birch.

 

En el álbum apareció acreditada como compuesta por Steve Harris. En ella se cuenta la historia de un prisionero que va a ser colgado, con una de las letras más filosóficas que ha escrito el bajista y principal compositor de la banda británica de heavy.

 

Esta sería la traducción de su letra:

“Estoy esperando en mi fría celda
mientras la campana comienza a tañer,
y reflexiono sobre mi vida pasada,
a la que no le queda mucho tiempo.
Porque a las cinco me llevan a la horca. Me queda poco ya.

Mientras llega el sacerdote
para darme la extremaunción,
a través de los barrotes echo una mirada
a los últimos vestigios de un mundo
que se ha vuelto tan malo para mí.

¿No puede ser que haya habido algún tipo de error?
Es difícil detener este terror invencible.
¿Es esto de verdad el fin, o una especie de sueño demencial?

Por favor, que alguien me diga que estoy soñando,
no es tan fácil parar de gritar
pero las palabras huyen cuando trato de hablar.

Las lágrimas brotan,
pero, ¿por qué estoy llorando?
Al fin y al cabo no tengo miedo a morir.
¿No era yo el que creía que no existe un final?

Mientras los guardias me arrastran al patio,
alguien desde una celda me dice
«Que Dios esté contigo».
Si hay un Dios,
¿por qué me ha dejado morir?

Camino y mi vida se dispersa tras de mí,
pero aunque el fin está cerca no me arrepiento
y me aferro a mi alma, que desea huir volando.

Recuerda mis palabras, por favor cree que mi alma sigue viva.
Por favor, no te entristezcas ahora que me he ido,
me marché más allá para ver la verdad.

Cuando sepas que tu hora ha llegado,
puede que entonces comiences a comprender
que la vida allí abajo no es más que una ilusión extraña.”.

 

EL ORIGINAL

 

BECKETT: Life’s Shadow

 

Tal y como nos propone René González Montesinos, “Hallowed Be Thy Name” de Iron Maiden tiene una parte de su letra que coincide con la de la canción “Life’s Shadow”, además de que el grupo copió la melodía musical de esta para su tema “The Nomad”.

 

Una buena parte de la letra de «Hallowed Be Thy Name» es similar a la letra de la canción «Life’s Shadow» (1973) del grupo de rock progresivo británico Beckett. El mánager de Iron Maiden, Rod Smallwood, era el agente de Beckett en esa época. De adolescente, el bajista de Iron Maiden, Steve Harris, vio a la banda tocar esta canción en vivo.

 

Steve Harris y el guitarrista Dave Murray contactaron en su día con uno de los compositores acreditados de la canción, Robert Barton, para resolver el plagio. Sin embargo, otro de los compositores de la misma, Brian Quinn, quien firmó en esta ocasión como Brian Ingham, demandó a Iron Maiden por su parte de los beneficios de la canción cuando se enteró de todo en 2011, reclamando ser el único compositor.

 

Según Brian Quinn, “Yo no era un fan de Iron Maiden, así que nunca había escuchado su música. No tenía ni idea de que la mitad de las letras de una canción que escribí cuando era adolescente (en 1969) había sido usada por una banda de heavy metal y la había ayudado a conseguir la fama. Fue un viejo amigo el que me llamó y me puso en alerta.

 

He escrito muchas canciones en mi vida porque me encanta la música, pero sólo una de ellas había sido grabada, al menos eso es lo que pensaba, para el álbum de Beckett. A principios de los años setenta, en Newcastle, toqué “Lying in My Shadow’ -que era como yo había titulado la canción- para mi buen amigo de entonces, Robert (Bob) Barton. Un par de años más tarde, Bob me llamó y me dijo que estaba en una banda llamada Beckett y que quería grabar mi canción, pero que haría algunos cambios, como el título”.

 

Barry McKay, antiguo manager de Iron Maiden y representante en este caso de Brian Quinn, expuso su versión del caso en una carta enviada a la publicación Metal Sucks:

 

“Life’s Shadow” fue compuesta por Brian Quinn, tanto la parte lírica como musical y, más tarde, Robert Barton hizo algunos cambios irrelevantes y cambió su título a “Lying in My Shadow”, pero ambos son acreditados en los derechos de autor, pues a Barton le encantaba la canción de Brian y, cuando entró en Beckett como guitarrista, decidió grabar la música.

 

Para compartir una parte de los créditos, él agregó tres líneas intrascendentes al final de la canción y alegó que compuso la mitad de ella. Brian había entonces emigrado a Canadá, donde ha vivido hasta hoy, y no lo sabía. Brian está acreditado en la canción bajo el nombre de Brian Ingham.

 

En el año 2011, Barton descubrió en los foros de Iron Maiden que Steve usó la canción y la letra de “Shadow” para componer “Hallowed Be Thy Name” y “The Nomad”. Barton mantiene que compuso el 75% de “Life’s Shadow”, tomando toda la letra de Brian y la melodía que fue usada en “The Nomad”. Desafortunadamente, Barton necesitaba desesperadamente dinero en la época y las personas desesperadas pueden hacer cosas terribles. Puede ser que Iron Maiden y Barton hayan firmado un acuerdo secreto en la esperanza que Brian Quinn nunca descubriera y nunca fuera remunerado por su trabajo.

 

Cuando Barton decidió entablar una demanda contra los dos integrantes de Iron Maiden en 2011, después de contratar abogados en Newcastle, que se dispusieron a hacer todo en base a una comisión, lo hizo, como quedó acreditado en sus correos electrónicos de la época, pues estaba desesperado buscando necesitando dinero.

 

Entonces le preguntó a Brian Quinn si él quería unirse al proceso porque se dio cuenta de que habría que integrarlo en el caso. Pero Barton quería que Brian desistiera de su parte en los derechos de autor, a lo que Brian no accedió. Entonces Barton mintió a Iron Maiden asegurando que él era el autor de parte relevante de la letra de “Hallowed Be Thy Name”.

 

Conviene destacar que Iron Maiden creyó piadosamente lo que Barton les dijo sin siquiera ponerse en contacto con Brian Quinn. Barton probablemente no creyó en su suerte. En cuanto percibió que Iron Maiden creyó que era el autor principal, inmediatamente dejó de hablar con Brian Quinn y cerró el acuerdo secreto. Brian no tenía idea de que Barton había recibido derechos de autor de Iron Maiden hasta septiembre de 2016.

 

¿Qué piensa de Phantom Management [la oficina de Iron Maiden]? Sin duda no debieron haber sido generosos en el acuerdo con Barton porque no sabían si un nuevo proceso de Brian podría aparecer en el futuro. Lo que debían haber hecho en 2012 fue deshacerse de Barton y esperar que Brian nunca apareciera.

 

Por lo tanto, Brian Quinn no fue estafado sólo por su ex amigo Robert Barton, sino también por dos miembros de Iron Maiden, que ahora admiten que hay ‘menciones’ en la letra de la canción. ¿Acaso Steve Harris y Dave Murray también usaron ‘menciones’ de la melodía de “Life’s Shadow” prácticamente nota por nota en la canción “The Nomad” del disco Brave New World de 2000?

 

Si Steve Harris quería hacer una ‘mención’ a la canción “Life’s Shadow”, ya que es fan de Beckett, él también debería haber mencionado a los autores de la música, añadiéndolos en el álbum The Number of the Beast, lanzado en 1982 y que es uno de los discos más exitosos del grupo. Pero en vez de eso, Steve Harris usó las letras de Brian Quinn y se apropió de todos los créditos (y ganancias financieras de “Hallowed Be Thy Name”), sin dar al menos el crédito a los autores de “Life’s Shadow”.

 

Se trata de un intento de ofuscar la situación por parte de Phantom Management, cuando ellos dicen que “aparentemente hay una disputa entre los dos compositores originales sobre su proporción en la “Life’s Shadow”. Cuando movió el proceso en 2012, Barton sabía muy bien que Brian mantenía su posición clara sobre su participación en la música. Iron Maiden debería saber esto, pero nunca se preocuparon en investigar (o tal vez no quisieran).

 

La disputa es entre yo (en nombre de Brian Quinn) y Steve Harris y Dave Murray (así como la editorial y Robert Barton), que hace cinco años firmaron un acuerdo secreto (del que Brian Quinn y yo no teníamos conocimiento). Barton declaró que la disputa estaba cerrada pero, les guste o no, fueron dos los autores de “Life’s Shadow” y para terminar la cuestión Harris y Murray necesitan ponerse de acuerdo con ambos, no sólo pueden firmar un acuerdo secreto con uno de ellos y esperar que el otro nunca se manifieste. De la forma en que lo hicieron ellos asumieron un riesgo calculado.

 

En cuanto al Sr. Barton, también soy editor de sus canciones y tengo un contrato que firmó en 1976 cuando lancé un disco suyo, y mi compañía está acreditada como editora en la portada y sello del disco. También estoy demandándolo por parte de Brian Quinn. Sin embargo, como Barton añade sólo el 10% al valor final del acuerdo de “Life’s Shadow”, grabado por Beckett, mi interés en esta acción legal como editor del Sr. Barton es muy pequeño en comparación con los intereses de Brian Quinn como compositor original de la música.

 

Los documentos legales registran correctamente que Brian Quinn es el autor original de “Life’s Shadow”, tanto de la parte lírica como musical. Barton sólo agregó tres líneas al final de la canción algunos años más tarde, cuando grabó la música en el primer y único disco de su banda (y las líneas añadidas por Barton son irrelevantes).

 

Brian Quinn declara que todas las letras copiadas de Steve Harris en “Hallowed Be Thy Name” y toda la música copiada por Steve Harris y Dave Murray en “The Nomad” fueron escritas y compuestas por él y Robert Barton no participó en nada”.

 

Tras estas alegaciones, los representantes de Iron Maiden, Phantom Management, reconocieron entonces que “casi seis líneas de “Life’s Shadow” fueron usadas en la canción “Hallowed Be Thy Name”. Hasta donde Steve Harris tiene conocimiento, ese asunto fue resuelto hace años mediante un acuerdo que firmó con Robert Barton. Cualquier evidencia presentada por el Sr. McKay será examinada de forma minuciosa y en el momento adecuado, se presentará una defensa en los tribunales”.

 

Posteriormente, el grupo llegó a un acuerdo con los litigantes el 12 de marzo de 2018, aunque no dejaron de cuestionar su autoría. “No creemos que Brian Quinn haya sido el que escribió esas seis líneas en cuestión hace más de 40 años, como afirma Barry McKay.

 

Sin embargo, debido a los crecientes honorarios legales y a los enormes costos potenciales de un caso judicial, decidimos pragmáticamente resolver a regañadientes esta acción con el Sr. McKay por 100.000 libras (aproximadamente unos 112.000 euros), una fracción de lo que demandó. Un litigante en serie como el Sr. McKay debería haberlo previsto”.

 

En respuesta, McKay contraatacó: “Llamarme un ‘litigante en serie’ es un trago amargo. Harris y Murray y sus managers me parecen malos perdedores. Sin embargo, ahora también represento a otros tres compositores que también alegan que Steve Harris y Dave Murray han aprovechado las letras que escribieron. Si eso me convierte en un ‘litigante en serie’, que así sea.

 

Los músicos que encuentran que su propiedad intelectual ha sido explotada por otros que no han escrito o compuesto nada necesitan ayuda profesional. Sé que ambos han pagado ya 900.000 libras. Creo que si me hubieran ofrecido 250.000 libras habríamos llegado a un acuerdo. Esto es una lección para ellos. La próxima vez tendrán que llegar a un acuerdo.

 

Que músicos con tanto dinero saquen provecho, y más dinero, de otros artistas menos populares me pone enfermo. Sobre todo cuando les toca a compositores que no pueden afrontar el poder de Iron Maiden. Este caso no habría ido bien para ellos ya que sus declaraciones fueron desastrosas. Harris aseguró que había tomado la letra de la canción como guía, pero que luego olvidó cambiarla por la que había compuesto. Esto es falso, ya que en 1981 ya tocaban este tema con la letra que conocemos”.

 

Esta sería la traducción de las seis líneas que motivaron la demanda:

“Recuerda mis palabras, mi alma sigue viva.
Por favor, no te entristezcas porque me he ido,
me marché más allá para ver la verdad.

Cuando tu hora ha llegado,
puede que entonces comprendas
que la vida allí abajo no es más que una ilusión extraña”.

 

¿Crees que se parecen?
[Total: 1 Media: 5]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.