LA POSIBLE COPIA
LITTLE JOY: Unattainable
“Unattainable” es una canción del grupo brasileño-estadounidense Little Joy, incluida como el quinto corte de su único álbum de estudio, el homónimo Little Joy, que fue publicado el 4 de noviembre de 2008 por el sello discográfico Rough Trade Records.
La canción dura dos minutos justos y es uno de los temas más íntimos y contenidos de un disco que Pitchfork calificó de “uno de los discos más dulces, fáciles de escuchar y disfrutables de la temporada”, y que Nick Hornby votó como su álbum preferido de 2008, además de recibir cuatro estrellas de la revista Rolling Stone.
Little Joy nació de un encuentro fortuito en un festival de música en Lisboa en 2006, donde coincidieron Rodrigo Amarante -cantante y guitarrista de la banda brasileña Los Hermanos- y Fabrizio Moretti -baterista de The Strokes-. Charlaron toda la noche junto al río y la idea de hacer música juntos, completamente desvinculada del estilo de sus respectivas bandas, quedó flotando en el aire.
Un año después, con Los Hermanos en un paréntesis indefinido, Amarante viajó a Los Ángeles para colaborar con Devendra Banhart en su álbum Smokey Rolls Down Thunder Canyon. En los descansos de aquellas sesiones de grabación, volvió a ver a Moretti y retomaron la conversación. Unos amigos comunes les presentaron entonces a Binki Shapiro, instrumentista y cantante nacida en Los Ángeles, que congenió con los dos de inmediato y los animó a trabajar en las canciones que Moretti llevaba tiempo esbozando.
La banda se instaló en una casa del barrio de Echo Park en Los Ángeles para escribir y grabar maquetas. El nombre del grupo, Little Joy, lo tomaron de un bar cercano a esa casa. El álbum fue grabado con la ayuda del productor Noah Georgeson y el ingeniero Beau Raymond, a quien Amarante conoció durante las sesiones con Devendra Banhart. La mezcla del álbum incorpora influencias de la bossa nova, el reggae, el calipso y el pop de cámara de los años 60, con un sonido íntimo y despojado que no tenía precedente en las discografías de sus respectivas bandas.
“Unattainable” está firmada conjuntamente por Fabrizio Moretti y Binki Shapiro, aunque en algunas fuentes aparece acreditada únicamente a Shapiro. La canción es interpretada por Shapiro con voz de guitarra acústica y acompañamiento mínimo, y su atmósfera delicada y casi susurrada remite directamente a la tradición de las baladas minimalistas del rock de finales de los años 60.
El único álbum de Little Joy quedó como un objeto singular en sus discografías respectivas: un proyecto sin red, nacido de la amistad y de la voluntad de hacer algo distinto. Little Joy se disolvió en 2010 sin haber publicado un segundo álbum. Fabrizio Moretti se reincorporó a The Strokes; Rodrigo Amarante publicó en solitario los álbumes Cavalo (2013) y Drama (2021), y compuso la banda sonora de la película 7 Days in Entebbe (2018); Binki Shapiro grabó junto a Adam Green de los Moldy Peaches el álbum Adam Green & Binki Shapiro (2013).
Esta sería la traducción de su letra:
“Solo cuando el objetivo
es inalcanzable
empiezo a sentir
que me estoy perdiendo a mí misma.
Y este profundo secreto
que aún no ha salido a la luz
está enterrado bien hondo junto con todo lo demás.
No puedo obligarte a entrar en esto,
celos, acuesta todos tus hechizos.
Elegiré quedarme sin amor.
Si al menos se cantaran canciones
para guiar a los que dudan
más allá de lo difícil,
donde no basta con menos de todo.
Oh, si algún día te encuentras
entre los solitarios,
te estaré esperando aquí
con los brazos abiertos.
No puedo obligarte a entrar en esto,
celos, acuesta todos tus hechizos.
Elegiré quedarme sin amor”.
EL ORIGINAL
THE VELVET UNDERGROUND: After Hours
Tal y como puede apreciarse al escuchar ambas canciones, la voz femenina frágil y ligeramente temblorosa, el acompañamiento de guitarra acústica despojado de todo ornamento, la atmósfera de soledad íntima y la melancolía de “Unattainable” de Little Joy son elementos que remiten directamente a “After Hours” de The Velvet Underground. La consonancia entre ambas canciones es tan estrecha que varios críticos y oyentes han señalado la deuda de “Unattainable” con el tema de Lou Reed como algo que va más allá de la mera influencia estilística.
“After Hours” fue escrita por Lou Reed y es el décimo y último corte del tercer álbum de estudio de The Velvet Underground, grabado entre noviembre y diciembre de 1968 en los estudios T.T.G. de Hollywood y en Sunset and Highland Sound, también en Hollywood. La canción dura dos minutos y siete segundos y cierra un disco que supuso una ruptura radical con el sonido abrasivo y experimental de su predecesor, White Light/White Heat (1968).
Lou Reed quiso deliberadamente hacer un álbum de baladas y canciones directas, dejando atrás el ruido y la provocación, y “After Hours” es la expresión más extrema de ese giro: una pieza de dos minutos de guitarra acústica y letra sencilla que suena como si hubiera salido del Tin Pan Alley de los años 30.
La decisión más importante en torno a la canción fue quién la cantaba. Lou Reed eligió a la baterista Maureen ‘Moe’ Tucker para que pusiera la voz, porque consideró que el tema era, en sus propias palabras, “tan inocente y puro” que él mismo no se atrevía a cantarlo. Su voz y su personaje artístico habrían resultado incongruentes con esa inocencia.
Tucker, que no era cantante habitual -es una de las pocas canciones del catálogo de la banda con voz solista de la baterista, junto a “The Murder Mystery” e “I’m Sticking with You”-, grabó el tema con cierta tensión. Esa leve inseguridad, ese temblor casi imperceptible en su voz, resulta sin embargo perfecta para la canción, porque “After Hours” habla precisamente de alguien que se siente inseguro frente al mundo.
La canción describe a un personaje tímido que observa cómo los demás bailan y se divierten, y desea poder ser parte de esa alegría pero no puede. La solución que ofrece la letra no es salir, sino todo lo contrario: cerrar la puerta y dejar que la noche artificial dure para siempre, nunca tener que ver el día de nuevo. Como señaló un crítico, la canción deja un “regusto amargo”, porque es una súplica disfrazada de celebración: el narrador no quiere que se acabe el momento feliz, y por eso prefiere la reclusión a enfrentarse a la realidad de que todo termina. Al introducir la canción en una grabación en directo posterior, Lou Reed explicó que estaba pensada “para la gente a la que le gusta beber alrededor de las seis de la mañana en los bares de after hours”.
La canción ha tenido una vida propia muy larga y ha sido versionada por numerosos artistas. Meg White, la baterista de The White Stripes -cuya posición en el grupo era análoga a la de Tucker en los Velvet Underground-, la interpretó para cerrar el concierto de Nochevieja del 31 de diciembre del año 2000. Eddie Vedder la tocó en su gira de 2013 como homenaje a Lou Reed, fallecido ese año. También la han grabado R.E.M., Bettie Serveert, Coil, Blind Melon, Rilo Kiley o Babyshambles.
Tucker, sin embargo, declaró en 1980 a la revista New York Rocker que no volvería a cantarla a menos que alguien se lo pidiera explícitamente. En 1993, durante los históricos conciertos de la reunión de la banda en Europa, Tucker la rescató e hizo de ella uno de los momentos más celebrados de aquellas actuaciones.
Esta sería su letra traducida:
“Uno, dos, tres.
Si cierras la puerta,
la noche podría durar para siempre.
Deja al sol fuera
y dale la bienvenida al nunca.
Toda esa gente bailando y pasándoselo tan bien,
ojalá me pudiera pasar a mí.
Pero si cierras la puerta,
nunca tendría que ver el día otra vez.
Si cierras la puerta,
la noche podría durar para siempre.
Deja la copa de vino fuera
y brinda por el nunca.
Oh, algún día sé que alguien me mirará a los ojos
y me dirá hola, tú eres mi persona muy especial.
Pero si cierras la puerta,
nunca tendría que ver el día otra vez.
Bares oscuros de fiesta, coches Cadillac relucientes
y la gente en el metro y los trenes,
con cara gris bajo la lluvia, desaliñados,
pero la gente tiene buen aspecto en la oscuridad.
Y si cierras la puerta,
la noche podría durar para siempre.
Deja al sol fuera
y dale la bienvenida al nunca.
Toda esa gente bailando y pasándoselo tan bien,
ojalá me pudiera pasar a mí.
Pero si cierras la puerta,
nunca tendría que ver el día otra vez.
Nunca tendría que ver el día otra vez”.
