ED WOOD LOVERS: Ciencias exactas – THE MAGNETIC FIELDS: Meaningless

ED WOOD LOVERS: Ciencias exactas – THE MAGNETIC FIELDS: Meaningless

LA POSIBLE COPIA

ED WOOD LOVERS: Ciencias exactas

“Ciencias exactas” es el tema que da título al primer EP oficial de Ed Wood Lovers, publicado en abril de 2011 por Elefant Records dentro de su aclamada colección New Adventures in Pop, en formato single de 7” en vinílo verde de edición limitada y descarga digital. La canción está interpretada a dúo con La Bien Querida.

Ed Wood Lovers es un dúo formado en Cuenca en 2007 por Santiago Pérez, conocido como Santi, y José Enrique Atiénzar, conocido como Sastre. El nombre del grupo viene de la película Ed Wood (1994) de Tim Burton, que retrata al director de serie B más célebre de Hollywood, declarado tras su muerte en 1978 el peor director de cine de todos los tiempos.

Según cuentan ellos mismos, el nombre surgió de una broma compartida durante las sesiones de grabación de sus primeras maquetas: al terminar cualquier toma, por mediocre que fuera, decían “a positivar”, siguiendo el espíritu de quien filmaba sin importarle demasiado el resultado final. “Nos quedamos con la parte entusiasta y esforzada del director”, explican. “Sus películas tienen el encanto de la ingenuidad y el amor por lo que hacía, que eso ya es mucho”.

El grupo se mueve entre el tecnopop, el pop psicodélico y la canción de autor, y tiene como referencias declaradas a grupos como Family, Parade o Astrud. Su trayectoria hasta el lanzamiento de “Ciencias exactas” incluyó cuatro maquetas autoeditadas, el éxito en varios concursos de bandas emergentes -finalistas de los Levi’s Unfamous Music Awards 2010, ganadores del concurso de maquetas de la revista Humanize- y el apoyo del grupo Ellos, cuyo miembro Guille Mostaza se declaró fan incondicional: “Me gustan, hacen canciones, ese formato tan olvidado actualmente y que tanto me gusta reivindicar”.

El EP fue descrito por Darla Records, sello distribuidor en Estados Unidos, como “una revisión de The Ronettes vía Astrud”, y destacaba la “melodía adictiva que no puedes evitar bailar”. Para la participación de La Bien Querida -alias de la cantante Ana Fernández-Villaverde-, los propios Santi y Sastre confesaron haber tenido que “armarse de valor para contactar con ella y echarle un poco de morro al asunto”: “Que una pedazo de artista cante una canción nuestra es un honor y nos hizo muchísima ilusión. Ana es un pedazo de pan y accedió enseguida”. El videoclip fue dirigido por el colectivo Venga Monjas.

La letra de “Ciencias exactas” es una metáfora amorosa construida sobre el vocabulario de la física y las matemáticas: la atracción entre dos personas como fenómeno mecánico, el amor como proceso cuántico, los latidos del corazón como unidades de medida. Sastre lo explicó así en entrevista a El Rasgador: “Suele ser un tema recurrente, usar la ciencia, la ciencia ficción o lo que sea para hablar de lo de siempre. Los átomos, los planetas y las cosas que giran así en general, al fin y al cabo las personas que se enamoran son materia también. Debe ser que somos de ciencias y por eso nos salió así”.

Esta sería su letra:

“Mecánica

Nuestra atracción era tan mecánica

Y nuestro amor tan lógico

Que parecía que no iba a acabar

Cuánticos

Nuestros lazos eran cuánticos

Y casi casi místicos

Que nadie podría nunca separar

Magnéticos

Si, nuestros campos magnéticos

Siempre en contacto pero sin rozar

Se separaron un día sin más

Algo más

Siempre pensé que había algo más

Pero al final llegué a la conclusión

A la conclusión

Que era cuestión de mecánica

Impresionar

Tú me quisiste impresionar

Con tus dotes sobre física

Siempre a nivel intramolecular

Nada más

Lo triste y cierto es que no hay nada más

Pero lo bello es que mientras duró

Fue como el brillo de una supernova

Algo más

Siempre pensé que había algo más

Pero al final llegué a la conclusión

A la conclusión

Que era cuestión de mecánica

Nuestra atracción era tan mecánica

Y nuestro amor tan lógico

La, la, la, la, la, la, la

Cuánticos

Nuestros lazos eran cuánticos

Y casi casi místicos

La, la, la, la, la, la, la, la

Magnéticos

Si, nuestros campos magnéticos

Siempre en contacto pero sin rozar

Se separaron un día sin más

Un día sin más

Un día sin más”.

EL ORIGINAL

THE MAGNETIC FIELDS: Meaningless

Tal y como se puede comprobar fácilmente al escuchar ambas canciones, “Ciencias exactas” de Ed Wood Lovers tiene una línea melódica similar a la de “Meaningless” de The Magnetic Fields, canción escrita e interpretada por Stephin Merritt e incluida en el volumen 3 del álbum triple 69 Love Songs, publicado el 7 de septiembre de 1999 por Merge Records.

The Magnetic Fields es un grupo de pop fundado en Boston a finales de los años ochenta por Stephin Merritt (nacido el 9 de febrero de 1965 en Yonkers, Nueva York) y la pianista y batería Claudia Gonson, con quien Merritt había coincidido en el instituto Concord Academy de Massachusetts. El grupo lo completan habitualmente Sam Davol al cello, Shirley Simms a la voz y John Woo a la guitarra. A lo largo de su trayectoria, Merritt ha liderado además otros proyectos paralelos: The 6ths, The Gothic Archies y Future Bible Heroes.

La vida de Merritt es en sí misma un compendio de excentricidades. Criado por su madre Alix, bohemia budista y feminista radical, vivió en más de treinta lugares distintos antes de cumplir los veintidós años: comunas en Vermont y Hawai, pisos en Boston, Nueva York y otros puntos del país. Su padre biológico es el cantante folk Scott Fagan, a quien no conoció hasta 2013, cuando ambos coincidieron en una proyección de la película AKA Doc Pomus. Estudia brevemente en la Universidad de Nueva York antes de regresar a Boston, y trabaja como editor en las revistas Spin y Time Out New York. Su hobby principal es la colección de instrumentos musicales. Es conocido por fumar en escena durante sus actuaciones y por sus largos silencios en las entrevistas.

El concepto de 69 Love Songs nació de la admiración de Merritt por las 114 Songs del compositor estadounidense Charles Ives, y se gestó en gran parte en el Dick’s Bar de Nueva York, donde Merritt pasaba hasta ocho horas diarias escribiendo. El triple disco, grabado en abril de 1999 en los estudios Polar West, Mother West, Polar Mother y Sonics, contiene 69 canciones que en su mayor parte duran menos de tres minutos, abarcan géneros que van del tech-pop al country, del cabaret al punk, y comparten una característica común: tratan del amor, aunque Merritt siempre aclaró que el álbum “no es ni remotamente un disco sobre el amor, sino sobre las canciones de amor”.

“Meaningless” es una de las joyas del tercer volumen del álbum. Interpretada por la propia voz de bajo-barítono de Merritt, la canción es una comedia de la ruptura sentimental: lejos del melodrama, el narrador celebra con jocosa satisfacción que toda su relación fue, en efecto, absolutamente insignificante. El humor ácido y la melodía pegadiza son marca de la casa.

El propio Merritt ha declarado: “La expresión no es el objetivo. Si necesito expresar algo, lo expreso en prosa ordinaria. Escribir canciones no consiste en expresar algo”. La canción fue tan reconocida que una joyería utilizó su melodía, con letra retocada y sin acreditar al original, en una campaña publicitaria para el Día de la Madre, lo que le valió a la marca una oleada de críticas en la prensa especializada.

Esta sería la traducción de su letra:

“¿Sin sentido?

¿Quieres decir que todo careció de sentido?

Cada susurro y cada caricia

Sí, sí, sí, todo fue completamente sin sentido.

Como cuando dos luciérnagas resplandecen

Así como todo, supongo

Menos, menos sí, fue completamente sin sentido

Aún menos: un pequeño destello de la nada

que absorbió el sentido del resto de este desastre.

Sí, sí, sí, fue a fondo sin sentido.

Y si algún mindundi dice

que estuvimos enamorados de alguna manera,

rómpele todos los dientes por mí.

Y si te apetece seguir rompiendo, adelante.

Siéntete libre.

Sin sentido.

¿Quién se atreve a decir que no careció de sentido?

Gritémoslo desde los tejados y anunciémoslo en prensa.

Ja, ja, ja, fue completamente sin sentido.

Sin sentido,

significando menos que una partida de ajedrez,

igual que dijo tu madre, y la madre siempre sabe.

Lo supe desde el principio, pero ahora lo confieso:

Sí, sí, sí, qué deliciosamente sin sentido

Sí, sí, sí, efervescentemente sin sentido

Sí, sí, sí, fue hermosamente sin sentido

Sí, sí, sí, fue profundamente sin sentido

Sí, sí, sí, definitivamente sin sentido

Sí, sí, sí, comprensivamente sin sentido

Sí, sí, sí, magníficamente sin sentido

Sí, sí, sí, qué increíblemente sin sentido

Sí, sí, sí, sin precedentes sin sentido

Sí, sí, sí, qué alucinantemente sin sentido

Sí, sí, sí, qué increíblemente sin sentido

Sí, sí, sí, qué infinitamente sin sentido”.

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