LA POSIBLE COPIA
NICK CAVE & WARREN ELLIS: What Must Be Done
“What Must Be Done” es un tema instrumental compuesto por Nick Cave y Warren Ellis para la banda sonora de la película El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, dirigida por Andrew Dominik y estrenada en el Festival de Venecia del año 2007.
Por su parte, la banda sonora de la película fue publicada el 5 de noviembre de 2007 por Mute Records, con la descarga digital disponible desde el 22 de octubre, producida por los propios Cave y Ellis junto a Gerard McMann, y grabada por Jake Jackson.
Nick Cave y Warren Ellis llevan décadas colaborando también en bandas sonoras cinematográficas, como La propuesta (2005), La carretera (2009), Comanchería (2016), Wind River (2017), Blonde (2022)—, una actividad que desarrollan en paralelo a sus proyectos discográficos.
Para el encargo de Dominik, Cave relató el proceso con su habitual precisión: “En realidad compusimos la música de El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford antes de que la película estuviera hecha. Estábamos ansiosos por ponernos con ello. Hicimos la música para poder calibrar adónde podíamos ir y adónde no. Grabamos veinte piezas y se las enviamos a Andrew. La pieza principal surge de eso, es la que grabamos en una sola sesión en Brighton. Y esa fue la manera de que Andrew, en lugar de hablar en términos abstractos sobre música y melancolía, pudiera decir: ‘Esa parte está bien y esa no me gusta’”.
La película, protagonizada por Brad Pitt como Jesse James y Casey Affleck como Robert Ford, con fotografía de Roger Deakins, guion adaptado por el propio Dominik de la novela homónima de Ron Hansen y producción ejecutiva de Ridley Scott y Brad Pitt a través de Plan B Entertainment, obtuvo dos nominaciones a los Óscar (fotografía y actor de reparto para Affleck).
Por su parte, la banda sonora, con sus arreglos de piano y cuerdas impregnados de melancolía y tensión contenida, fue comparada con las mejores partituras de Ennio Morricone para los spaghetti westerns de Sergio Leone.
La pieza es instrumental y carece, por tanto, de letra. Su título -“Lo que debe hacerse”- sintetiza con frialdad la lógica fatal que atraviesa toda la película: la inevitabilidad del traición y la muerte, el peso del destino sobre unos hombres que ya no pueden actuar de otro modo que como actúan. Cave y Ellis no precisan palabras para transmitirlo.
EL ORIGINAL
PJ HARVEY: White Chalk
Tal y como se puede comprobar al escuchar ambas canciones, “What Must Be Done” de Nick Cave y Warren Ellis comparte su clima pianístico con “White Chalk”, el tema titular del séptimo álbum de estudio de PJ Harvey, publicado el 24 de septiembre de 2007 por Island Records, con coproducción de la propia Harvey, Flood y John Parish.
“White Chalk” representó el giro más radical de la carrera de PJ Harvey hasta la fecha. Harvey decidió construir el álbum íntegramente sobre el piano, un instrumento que apenas sabía tocar. En una entrevista para la revista The Wire, explicó la elección con su habitual claridad: “Lo mejor de aprender un instrumento desde cero es que libera tu imaginación. No sabes cómo se supone que tienes que tocarlo, así que haces lo que te parece bien”. La propia Harvey se autodescribía como una pianista “torpe”, y reconoció que el metrónomo fue su compañero constante en el estudio.
El resultado, grabado entre noviembre de 2006 y enero de 2007, es una obra de cámara única: once canciones en treinta y tres minutos, con la voz de Harvey elevada a su registro más agudo y frágil, casi irreconocible para quien solo la conocía de sus trabajos eléctricos.
El tema que da título al disco es una elegía dedicada a su condado natal. La “tiza blanca” del título son los acantilados calizos de Dorset, esa franja costera que va de Lyme Regis a Swanage, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y cuya imagen impregna toda la canción. Se trata, pues, de una retorcida carta de amor a su Dorset natal, que habla de su propia muerte.
Las referencias son las colinas calizas que siempre ha conocido, el sendero costero tallado hace mil quinientos años, los acantilados de Dorset donde camina con un hijo nonato en el vientre. Es una de las canciones más descarnadas del disco: un lamento de pertenencia y muerte enraizado en la tierra como pocas canciones británicas del siglo XXI.
La propia Harvey ha seguido incluyendo la canción como cierre de sus conciertos en las giras más recientes: en su actuación en el Tiny Desk de NPR de 2023, la interpretó como último tema, convirtiéndola en un broche que conecta, en sus propias palabras, “su proyecto de toda la vida de expresar la soledad, el dolor y la resistencia de las mujeres”.
Esta sería la traducción de su letra:
“Colinas de tiza blanca, todo lo que he conocido.
Colinas de tiza blanca pudrirán mis huesos.
Tiza blanca pegada a mis zapatos.
Tiza blanca jugando de niña contigo.
Tiza blanca resistiendo al tiempo.
Tiza blanca cortando el mar en Lyme de noche.
Camino por los valles junto al Cerne,
por un sendero tallado hace mil quinientos años.
Y sé que estas colinas de tiza pudrirán mis huesos.
Los acantilados de Dorset se encuentran con el mar
donde caminé, con nuestro hijo nonato dentro de mí.
Tiza blanca, tierra sembrada de tojos,
me araño las palmas: hay sangre en mis manos”.
