“Breed” es una canción de la banda estadounidense de grunge Nirvana, escrita por su vocalista y guitarrista Kurt Cobain. Es la cuarta pista de su segundo álbum de estudio, Nevermind, publicado el 24 de septiembre de 1991 por la discográfica DGC Records. Fue la última canción que Nirvana tocó en directo, en su concierto final en el Terminal Eins de Múnich, Alemania, el 1 de marzo de 1994.
La canción fue escrita por Cobain en 1989, cuando la banda todavía estaba con la gira de su álbum debut, Bleach. Originalmente se titulaba “Imodium”, en referencia al medicamento contra la diarrea que usaba Tad Doyle, cantante de la banda Tad, durante la gira europea compartida. Se estrenó en directo el 8 de octubre de 1989 en el Lif Ticket Lounge de Omaha, Nebraska. Cobain la había escrito pensando en su entonces novia Tracy Marander, y fue una de las dos únicas canciones de Nevermind que databan ya de 1989, junto a “Polly”.
Fue grabada por primera vez en los estudios Smart, en Madison, Wisconsin, en abril de 1990, con el productor Butch Vig, durante las sesiones destinadas inicialmente a un tercer disco con Sub Pop que nunca llegó a publicarse. Esa maqueta sirvió a la banda para convencer a las grandes discográficas, y cuando Nirvana firmó con DGC Records y volvió al estudio con Vig, este rehízo la grabación entre mayo y junio de 1991 en los estudios Sound City, en Van Nuys, California.
Para la versión definitiva, Cobain grabó cuatro tomas vocales, en las que su voz fue empeorando progresivamente porque se fue quedando afónico, según recordó el propio Vig. La primera toma fue la elegida como master. Tanto la grabación de los estudios Smart como la de Sound City comparten un efecto característico: la guitarra se pasa de un canal al otro durante el solo, creando lo que el biógrafo de Cobain, Charles R. Cross, describió como un efecto “vertiginoso”. La canción tiene más de una similitud con “Potential Suicide” de los Wipers.
Esta sería la traducción de su letra:
“No me importa, no me importa, no me importa
No me importa, no me importa, no me importa si es viejo
No me importa, no me importa, no me importa
No me importa, no me importa, no me importa
Vete, vete, vete
Vete, vete, vete de tu casa
Tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo
Tengo miedo, miedo, fantasma
Aunque lo tengas, aunque lo necesites
No es mi intención quedarme mirando, no tenemos por qué reproducirnos
Podríamos plantar una casa, podríamos construir un árbol
Ni siquiera me importa, podríamos tener las tres cosas
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
No me importa, no me importa, no me importa
No me importa, importa, importa si es viejo
No me importa, no me importa, no me importa
No me importa, importa, no me importa
Vete, vete, vete
Vete, vete, vete de tu casa
Tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo
Tengo miedo, miedo, fantasma
Aunque lo tengas, aunque lo necesites
No pretendo mirarte fijamente, no tenemos por qué procrear
Podemos plantar una casa, podemos construir un árbol
Ni siquiera me importa, podríamos tener las tres cosas
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
Aunque lo tengas, aunque lo necesites
No es mi intención mirarte fijamente, no tenemos por qué procrear
Podemos plantar una casa, podemos construir un árbol
Ni siquiera me importa, podríamos tener las tres cosas
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo, ella dijo
Ella dijo
Dijo: «Bien»”.
EL ORIGINAL
LINK WRAY: Run Chicken Run
Tal y como puede apreciarse al escuchar ambas canciones, el riff frontal, el acorde poderoso aplastante y la energía desbordada de “Breed” remiten directamente al modelo que Link Wray había establecido en sus grabaciones de finales de los años 50 y principios de los 60, y en particular a “Run Chicken Run”, publicada en 1963 por el sello Swan con “The Sweeper” en la cara B.
La deuda de Cobain con Wray es una de las más documentadas en la historia del grunge: el propio Cobain declaró en múltiples ocasiones que Link Wray era una de sus influencias cardinales, y el acorde que vertebra “Breed” es exactamente el que Wray popularizó en sus grabaciones de aquellos años.
Fred Lincoln ‘Link’ Wray Jr. nació el 2 de mayo de 1929 en Dunn, Carolina del Norte, en el seno de una familia de ascendencia shawnee. Mientras Elvis crecía “blanco y pobre”, el propio Link afirmaba que él había crecido “pobre a la manera shawnee”. A los ocho años un músico de blues local conocido como Hambone le enseñó a tocar la guitarra. Contrajo tuberculosis durante la guerra de Corea, que lo mantuvo hospitalizado durante años y le costó un pulmón: los médicos le dijeron que nunca volvería a cantar. Volvió a la música ignorando el diagnóstico.
En enero de 1958, durante un baile organizado por el disc-jockey Milt Grant en Fredericksburg, Virginia, alguien del público le pidió que tocara “The Stroll”, una canción que Wray no conocía. Su hermano Doug, el batería, marcó el ritmo de todos modos. Link no tuvo más remedio que improvisar algo.
Eso que improvisó pasó a llamarse “Rumble”, y cambió la historia de la música popular para siempre. Wray creó el sonido perforando los altavoces de su amplificador con un lápiz para conseguir la distorsión que buscaba. “Rumble” fue la única canción instrumental que ha sido prohibida en la radio estadounidense, porque las emisoras de Nueva York y Boston la consideraron incitadora de violencia juvenil.
Cansado de la maquinaria discográfica, Wray se retiró a mediados de los 60 a la finca familiar en Maryland, convirtió un gallinero de su hermano en un estudio de grabación casero de tres pistas y siguió grabando desde allí durante años. Fue durante esa etapa en el gallinero cuando grabó algunas de sus obras más personales, que más tarde serían publicadas en el álbum Link Wray de Polydor (1971). “Run Chicken Run” pertenece al periodo anterior, a su época en el sello Swan, que siguió a su etapa en Epic, y es una muestra del sonido duro, pelado y directo que definió todas sus grabaciones de aquellos años.
Pete Townshend resumió la influencia de Wray con estas palabras: “Si no hubiera sido por Link Wray y ”Rumble“, nunca habría cogido una guitarra”. Jimmy Page lo citó como una influencia central en sus primeros años de carrera. Jeff Beck, Jimi Hendrix, Neil Young, Marc Bolan, Bob Dylan y Bruce Springsteen han reconocido su deuda con Wray.
