ARDE BOGOTÁ: Virtud y castigo – THE SMASHING PUMPKINS: 1979

ARDE BOGOTÁ: Virtud y castigo – THE SMASHING PUMPKINS: 1979

LA POSIBLE COPIA

ARDE BOGOTÁ: Virtud y castigo

“Virtud y castigo” es una canción del grupo español de rock alternativo Arde Bogotá, publicada el 12 de junio de 2020 a través de Sony Music como cuarto corte de su EP debut El Tiempo y la Actitud. La canción está firmada por los cuatro integrantes de la banda: Antonio García Vázquez (voz y guitarra), Daniel Sánchez Díaz (guitarra), José Martínez Esteban -Pepe- (bajo) y José Ángel Mercader Domínguez -Jota- (batería).

Arde Bogotá es un grupo de rock alternativo formado en Cartagena, en Murcia, en 2017. Sus cuatro integrantes se conocieron en un bar de la ciudad hablando de música. La primera canción que compusieron juntos, “Antiaéreo”, circuló en maqueta hasta llegar, a través del vocalista Antonio García, a la ciudad colombiana de Bogotá, donde sus amigos la escucharon por primera vez; de ahí tomaron el nombre del grupo.

En febrero de 2020 firmaron con la compañía discográfica Sony Music España. El EP El Tiempo y la Actitud, grabado durante el confinamiento por la pandemia de la COVID-19, se publicó en junio de ese mismo año y les abrió las puertas del gran público.

El propio Antonio García ha descrito “Virtud y castigo” como “más luminosa, más melódica y más sentimental” que el resto de canciones del EP, y la ha señalado como una de las piezas más representativas de la banda para quienes quieran acercarse a su música por primera vez.

La canción aborda un amor prohibido o imposible -un noviazgo que no puede ser-, y la letra hace girar toda su tensión alrededor de esa ambivalencia que enuncia el título: la relación trae a partes iguales recompensa y sufrimiento, virtud y castigo. El verso “has vencido, en la batalla que mantengo en mis recuerdos contigo” sintetiza ese conflicto entre el deseo de olvidar y la incapacidad de hacerlo. El puente final de la canción, con sus coros que van decreciendo hasta el silencio, está construido con la vocación de convertirse en un momento de comunión con el público en directo.

El EP El Tiempo y la Actitud fue presentado en directo por primera vez en el Sonorama Ribera de 2020, festival en el que la banda figuraba en el cartel pese a no haber publicado aún ningún trabajo discográfico formal, algo inusual en el circuito de festivales españoles.

Esta es su letra:

“Tus vestidos guardan misterios de las noches que pasamos prohibidos

Invertimos tanto tiempo en repelernos y en hacer enemigos

Que sufrimos de tener este romance por virtud y castigo

Has vencido en la batalla que mantengo en mis recuerdos contigo

Con esto vas a flipar

Pero ya todo igual

Si te quiero más

Me arruinarás 

Como heridos por el mismo cable link que nos mantiene reunidos

Asumimos que el futuro está pidiéndonos algún sacrificio

Y dirás y dirás, tal vez dirás

Que todo esto está de más

Y que solo una vocal

Bastará para hacerte bailar

Con esto vas a flipar

Pero ya todo igual

Si te quiero más

Me arruinarás”.

EL ORIGINAL

THE SMASHING PUMPKINS: 1979

Tal y como puede apreciarse al comparar ambas canciones, “Virtud y castigo” de Arde Bogotá guarda un notable parecido melódico con “1979” de The Smashing Pumpkins, de la que habría tomado la progresión de acordes y la atmósfera de que recorre toda la composición.

“1979” es una canción del grupo estadounidense de rock alternativo The Smashing Pumpkins, publicada el 16 de enero de 1996 como segundo single de su tercer álbum, Mellon Collie and the Infinite Sadness, lanzado el 23 de octubre de 1995 a través de Virgin Records.

Fue compuesta íntegramente por el líder y cantante del grupo, William Patrick Corgan -Billy Corgan-, y producida por el británico Flood -nombre artístico de Mark Ellis, productor habitual de U2, Depeche Mode, PJ Harvey y Nine Inch Nails-. En el álbum, la canción es la decimocuarta pista del segundo disco, subtitulado Twilight to Starlight.

The Smashing Pumpkins se convirtió en uno de los grupos más influyentes del rock alternativo de los años noventa, con un sonido que combinaba el hard rock distorsionado, el rock psicodélico y el pop melódico, y con las letras de Corgan como vehículo de una angustia existencial generacional que conectó de manera inmediata con el público joven de la época.

La historia de la composición de “1979” es una de las más célebres y reveladoras del catálogo de la banda. Durante la preparación de Mellon Collie and the Infinite Sadness, Corgan escribió más de cincuenta canciones, de las que Flood seleccionó las veintiocho que integrarían el álbum doble. “1979” era en aquel momento una pieza embrionaria, y Flood la rechazó por considerarla demasiado básica y sin suficiente entidad. Aquella misma noche, Corgan se encerró en su apartamento y la reescribió por completo en menos de cuatro horas. Al día siguiente, la presentó de nuevo al productor, quien la aceptó sin reservas. Fue la última canción escrita e incorporada al álbum y la última que se grabó.

La letra describe la transición de la adolescencia a la edad adulta: ese período liminal en el que uno ya tiene responsabilidades pero sigue sin ser del todo libre, en el que el futuro se intuye pero no ha llegado aún. Corgan explicó su significado en una entrevista con VH1: “El recuerdo que acompaña a esta canción es de cuando tenía alrededor de 18 años. Conducía por una carretera cerca de mi casa en una noche lluviosa y esperaba en un semáforo. Connota emocionalmente una sensación de esperar a que algo suceda, y no estar allí todavía, pero está a la vuelta de la esquina. Un adiós a mi juventud”.

La canción fue incluida en 2025 en la edición del 30.º aniversario de Mellon Collie, publicada en formatos de vinilo y CD, para la que el propio Corgan declaró: “Es increíblemente aleccionador ver a las nuevas generaciones descubrir el álbum y formar conexiones emocionales tan profundas con él treinta años después”.

Esta sería la traducción de su letra:

“Sacudida de 1979,

Los chicos geniales nunca tienen tiempo,

Llenos de vida, se van a la calle.

Tú y yo deberíamos encontrarnos,

Una luciérnaga salta como una piedra.

Con los faros apuntando al amanecer

Estábamos seguros

De que nunca veríamos el final de todo eso.

Ni siquiera me importa quitarme

La tristeza de andar de arriba para abajo

Y no sabemos

Donde van a descansar nuestros restos

Se convertirán en polvo, creo

Olvidados y absorbidos por la tierra.

Traiciona a los bobos y a los aburridos

No están seguros de lo que nos traemos

A la ciudad adormecida con morfina

Se está por ver lo que se le debe

No nos importa, así de inquietos como somos

Sentimos la llamada en la tierra de las cientos de culpas

Pies de plomo, lamentos y certezas

Hacia las luces y los pueblos de más abajo

Vamos más rápido que la velocidad de la luz

Más rápido de lo que pensábamos ir

Bajo el sonido de esperanza

Justine nunca conoció las reglas

Andaba con los bichos raros y los demonios

Nunca tienes que disculparte

Te conozco más de lo que finges no verlo

Ni siquiera nos importa quitarnos

La tristeza de andar de arriba para abajo

Y no sabemos dónde van a descansar nuestros restos,

Se convertirán en polvo, creo

Olvidados y absorbidos por la tierra

La calle arde con la urgencia del ahora

Como puedes ver, no hay nadie por aquí”.

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