LA POSIBLE COPIA
LOQUILLO: El Rompeolas
“El Rompeolas” es una canción del grupo de rock español Loquillo y los Trogloditas, compuesta por el guitarrista y letrista Sabino Méndez e incluida en el álbum Morir en primavera, publicado en 1988 bajo el sello Hispavox. Es considerada el tema más popular y perdurable del disco que la contiene.
José María Sanz Beltrán, conocido artísticamente como Loquillo, nació el 21 de diciembre de 1960 en el barrio obrero del Clot, Barcelona. Su asociación con Sabino Méndez Ramos (Barcelona, 16 de septiembre de 1961), compositor y guitarrista, representó una de las alianzas más fructíferas de la historia del rock en castellano.
Juntos formaron Loquillo y los Trogloditas a partir de 1982, evolución natural de una banda anterior, Loquillo y los Intocables. El encuentro entre Loquillo y Méndez había ocurrido fortuitamente unos años antes en los jardines de la Universidad Central de Barcelona, cuando Méndez se acercó al cantante con la excusa de venderle unos cómics dibujados por él mismo.
El álbum Morir en primavera fue compuesto en circunstancias particularmente difíciles. Sabino Méndez arrastraba serios problemas de salud derivados de su adicción a la heroína, lo que le había llevado a dejar de componer regularmente. Para completar el disco, tuvo que rescatar descartes y canciones a medio terminar que guardaba de épocas anteriores.
A pesar de ese contexto, el resultado fue uno de los mejores trabajos de la banda: un disco variado y maduro que incluía desde temas de corte stoniano hasta versiones de Georges Brassens adaptadas por Paco Ibáñez, pasando por una única balada que se convertiría en su canción más amada: “El Rompeolas”.
La relación entre Loquillo y Méndez se deterioraba paralelamente. El cantante deseaba asumir un mayor protagonismo en las composiciones y dotar a las letras de un estilo más personal. Durante la gira del disco, Méndez sufrió un desmayo en pleno concierto, lo que obligó a un paréntesis en su colaboración. Finalmente, en 1989, Loquillo tomó la decisión de prescindir de Méndez. “Estaba muy asustado con su situación”, reconoció el cantante años después. Fue el final de una de las duplas creativas más brillantes del pop-rock en español.
La canción ha sido versionada en múltiples ocasiones. En diciembre de 2011, todos los actores de la serie de televisión El Barco (Antena 3) la interpretaron a coro en el episodio Mentiras y cabaret. En 2025, Loquillo grabó una nueva versión junto al cantante Manolo García para incluirla en su disco de duetos Corazones Legendarios, producido por Josu García.
Esta es la letra de la canción:
“Lunes, martes, miércoles, mirando hacia el mar,
es un buen lugar para irse a olvidar.
Coches, policías, detrás de la ciudad,
¡ojalá aquella rubia me mire al pasar!
Tú, chica, puedes vivir
una vida de hogar,
búscate un marido
con miedo a volar.
No hables de futuro, es una ilusión,
cuando el rock and roll conquistó mi corazón.
No hables de futuro, es una ilusión,
cuando el rock and roll conquistó mi corazón.
Jueves, viernes, sábado, sentado junto al mar,
es un buen lugar para irse a olvidar.
Dejé a mi familia junto al televisor,
en el rompeolas aún se huele el sol.
Tú, chica, puedes vivir
una vida de hogar,
búscate un marido
con miedo a volar.
No hables de futuro, es una ilusión,
cuando el rock and roll conquistó mi corazón.
No hables de futuro, es una ilusión,
cuando el rock and roll conquistó mi corazón”.
EL ORIGINAL
ROXY MUSIC: Just Another High
Tal y como nos indica Paco en el apartado de esta web destinado a proponer parecidos entre canciones, la melodía y el tono de “El Rompeolas” recuerdan de forma llamativa al tema “Just Another High” de la banda británica Roxy Music, salvo en el estribillo.
“Just Another High” era el tema que cerraba su quinto álbum de estudio, Siren, publicado el 24 de octubre de 1975 bajo el sello Island Records. Esta canción nunca llegó a tocarse en directo, lo que la convirtió en una de las joyas ocultas del catálogo del grupo.
Roxy Music fue fundada en Londres en 1970 por el cantante y compositor Bryan Ferry (Washington, condado de Durham, 26 de septiembre de 1945), que había estudiado Bellas Artes en la Universidad de Newcastle bajo la influencia del artista Richard Hamilton, figura central del movimiento British Pop Art.
Esta formación artística impregnó desde el principio la estética del grupo: las portadas de sus álbumes, el vestuario de sus actuaciones y el propio sonido de su música estuvieron siempre marcados por una sofisticación visual sin precedentes en el rock británico.
La formación clásica de Roxy Music en la época de Siren estaba integrada por Bryan Ferry (voz y teclados), Phil Manzanera (guitarra), Andy Mackay (saxofón y oboe), Paul Thompson (batería), John Gustafson (bajo) y Eddie Jobson (teclados y violín), quien había sustituido al fundador Brian Eno tras su salida en 1973. Eno y Ferry habían tenido diferencias creativas insalvables, aunque la marcha de Eno no frenó en absoluto el ascenso del grupo, que produjo cinco álbumes de estudio en algo más de tres años.
El álbum Siren fue grabado en el verano de 1975 en los estudios Air de Londres, con ingenieros de sonido Steve Nye, Ross Cullum y Michael Sellers. Inicialmente previsto para septiembre de ese año, se retrasó porque, en palabras del propio Andy Mackay, “la máquina de las letras llegó un poco tarde”, es decir, Ferry necesitó más tiempo para rematar sus textos.
La portada del disco, hoy considerada una de las grandes imágenes de la historia del rock, fue idea del propio Ferry: inspirado por un documental televisivo sobre las formaciones de lava y las costas del norte de Gales, envió al diseñador de moda Antony Price a reconocer el lugar. La localización elegida fueron las rocas junto al faro de South Stack, en la isla de Anglesey.
La modelo que posó como sirena no fue otra que Jerry Hall, la entonces novia de Ferry, vestida con un traje diseñado por Price que aquella noche tuvo que ser teñido de azul porque el verde original no funcionaba con la luz de la mañana. Poco después del rodaje, Ferry y Hall iniciaron una relación sentimental que duró dos años, hasta que Hall abandonó a Ferry por el cantante de los Rolling Stones, Mick Jagger.
“Just Another High” es el último tema del álbum, escrito íntegramente por Bryan Ferry. Sus letras, como las de la mayoría de las canciones de Siren, orbitan alrededor del amor fracasado: el narrador reflexiona sobre una relación que se derrumbó por exceso de pasión y concluye con desolación que todo no fue más que otro subidón emocional pasajero.
La pieza fue versionada por John Taylor, bajista de Duran Duran, para el álbum tributo Dream Home Heartaches… Remaking/Remodeling Roxy Music (1995). Que uno de los músicos más influyentes del pop británico de los ochenta eligiera precisamente esta canción da idea de hasta qué punto había calado en la siguiente generación de artistas.
Esta sería la traducción de su letra:
“Quizás te duela el corazón,
yo no lo sabría, ¿verdad?
Quizás tu espíritu se rompa,
no me debería importar, ¿verdad?
Quizás estés pensando en mí,
yo no lo sé, ¿verdad?
Si supieras cómo me siento,
quisiera morirme, ¿a que sí?
Solo soy un chico más loco,
jugar al amor fue otro subidón,
un simple subidón.
No podía creer lo que veían mis ojos:
llegaste a mi vida sin avisar.
Pero los matrimonios hechos en el cielo,
¿pueden sobrevivir en esta vida?
Desde luego no fue una sorpresa:
el amor era demasiado para manejarlo.
Yo perdí los nervios
y tú simplemente apagaste la vela.
¿No lo intentaste, otro subidón?
¿No suspiraste al despedirte?
Un simple subidón.
Solo soy un chico más loco,
jugar al amor fue otro subidón,
vaya subidón loco.
Solo otro subidón, solo otro subidón,
solo otro subidón, solo otro subidón…
Quizás debería empezar de nuevo,
quizás encuentre a alguien con quien estar,
quizás me ame como yo te amo,
quizás me quedé demasiado prendado de ti”.
