“The Prophet’s Song” (“La canción del profeta”) es una canción del álbum A Night at the Opera de la banda de rock británica Queen en 1975. Es la octava pista del álbum y también la más larga, con una duración de 8 minutos y 21 segundos, convirtiéndola en la canción vocal más extensa que Queen grabó en estudio.
La canción fue escrita por el guitarrista Brian May mientras se recuperaba de una hepatitis durante las sesiones de grabación de Sheer Heart Attack. Fue precisamente durante aquel período de convalecencia cuando May tuvo una pesadilla sobre una inundación catastrófica que se convirtió en el germen de la composición. Su título de trabajo original fue “People of the Earth” (“Gente de la tierra”), frase que el propio May había escuchado en el sueño.
En una entrevista concedida a Melody Maker en 1975, Brian May explicó el mensaje central de la canción: “En el sueño, la gente caminaba por las calles intentando tocarse las manos, desesperada por dar alguna señal de que les importaban los demás. Sentí que el problema debía de ser -y esta es una de mis obsesiones- que la gente no hace suficiente contacto entre sí”. Una de sus obsesiones recurrentes, según sus propias palabras, era la idea de que la humanidad debería caminar hacia una mayor unión, algo que en aquel momento no estaba sucediendo.
La letra está cargada de imágenes bíblicas: referencias explícitas al Génesis, a la paloma blanca del Arca de Noé y a la Escalera de Jacob aparecen a lo largo del texto. La canción adopta la voz de un profeta que advierte a la humanidad de una catástrofe inminente, consecuencia de su propia mano.
Musicalmente, la pieza es una de las más ambiciosas del catálogo de Queen. La introducción comienza con un efecto de viento creado grabando el sonido de un aparato de aire acondicionado a través de un phaser, al que le sigue un koto de juguete -una citara japonesa en miniatura- tocado por el propio May. La guitarra principal fue grabada en afinación drop D, lo que confiere al tema una gravedad ominosa. El corazón de la canción es su memorable sección central a capela, donde Freddie Mercury canta con el efecto de su propia voz retrasada por máquinas de eco de cinta: “Tenía los retardos en los auriculares y podía así cantar armonías consigo mismo”, recordó el productor Roy Thomas Baker.
La grabación tuvo lugar entre agosto y noviembre de 1975 en varios estudios londinenses, incluyendo Sarm East Studios y Rockfield en Gales, con la coproducción de la propia banda y Roy Thomas Baker. La canción fue una de las consideradas como primer single del álbum antes de que se optara por “Bohemian Rhapsody”. La revista Rolling Stone la consideró incluso la mejor pista del disco.
Esta sería la traducción de su letra:
“Oh, oh gente de la tierra
Escuchen la advertencia que dijo el vidente
Cuidado con la tormenta que se avecina aquí
Escuchen al sabio
Soñé que vi en una escalera iluminada por la luna
Extendiendo su mano hacia la multitud allí
Un hombre que lloraba por un amor marchito
Y corazones de hielo de caridad desnuda
Vi cómo el miedo tomaba la mirada del anciano
Las esperanzas de los jóvenes en tumbas problemáticas
‘No veo ningún día’, le escuché decir
Tan gris es el rostro de todo mortal
Oh, oh gente de la tierra
‘Escuchen la advertencia’ dijo el profeta
Pues pronto caerá el frío de la noche
Convocado por su propia mano
Ah, ah hijos de la tierra
Apresúrense hacia la nueva vida, tomen mi mano
Vuelen y encuentren la nueva rama verde
Regresen como la paloma blanca
Él habló de la muerte como una neblina blanca de hueso
Llevándose a los perdidos y a los bebés no amados
Tarde, demasiado tarde, todos los desdichados corren
Estos reyes de bestias ahora contando sus días
Del amor de madre el hijo está distanciado
Se casó con su propia ganancia preciosa
La tierra temblará se romperá en dos
Y la muerte por todas partes será tu dote
Oh, oh gente de la tierra
Escuchen la advertencia que dijo el vidente
Para aquellos que escuchen y tomen en cuenta mis palabras
Escuchen el buen plan
Oh, oh, oh, oh y dos por dos mi zoológico humano
Estarán corriendo para venir
Corriendo para salir de la lluvia
¡Huyan por sus vidas quienes no me escuchan!
Que todos sus tesoros les hagan temer por sus vidas
No los engañen, los fuegos del infierno los llevarán
Si la muerte los espera
Ah gente ¿me pueden escuchar?
Y ahora sé y ahora sé
Y ahora sé y ahora sé
Que pueden escucharme
Y ahora sé y ahora sé
Y ahora sé, ahora sé
Ahora sé, ahora sé
Ahora sé, ahora sé
Ahora sé
La tierra temblará se romperá
Muerte por todas partes alrededor, alrededor, alrededor, alrededor,
Alrededor, alrededor, alrededor, alrededor
Ahora sé, ahora sé
Ahora sé, ahora sé
Ahora sé, ahora sé
Ahora sé, ahora sé
Ahora sé, ahora sé
Ahora sé
Escuchen al sabio, escuchen al sabio, escuchen al sabio
Escuchen al sabio, escuchen al sabio
La la
La la la la la la
La la la la la la
La la la la la la
La la la la la la
La la la la la la
La la
La la
La la
Vengan aquí, los escucho
Vengan aquí, los escucho
Vengan aquí, los escucho
Ah ah ah ah ah
Escuchen al hombre, escuchen al hombre, escuchen al hombre
Escuchen Al hombre loco
Dios les dio gracia para purificar este lugar
Y la paz alrededor puede ser su fortuna
Oh, oh hijos de la tierra
El amor sigue siendo la respuesta, tomen mi mano
La visión se desvanece, una voz escucho
¡Escuchen al hombre loco!
Pero aún temo y aún no me atrevo
¡Reírme del hombre loco!”
EL ORIGINAL
AMERICA: Sandman
Tal y como señala Julia en el apartado de esta web destinado a proponer parecidos entre diferentes canciones, “The Prophet’s Song” de Queen guarda un notable parecido con “Sandman” de America, publicada cuatro años antes, en 1971. El riff guitarrístico oscuro y repetitivo que abre el tema de Queen, en afinación grave, recuerda al inquietante motivo eléctrico de Sandman, y ambas canciones comparten una atmósfera sombría con imágenes amenazantes y un sentido de advertencia dirigido al oyente.
“Sandman” es una canción del álbum debut de America, el grupo de folk rock formado en Londres en 1970 por tres hijos de militares estadounidenses destinados en Gran Bretaña: Dewey Bunnell, Gerry Beckley y Dan Peek. Fue compuesta por Bunnell y apareció como cara B del single “A Horse with No Name” publicado en noviembre de 1971 en Europa. Aunque nunca fue lanzada como single en Estados Unidos, obtuvo una amplia difusión en las emisoras de radio.
El origen de la canción está ligado a las conversaciones que Bunnell mantenía en la base de West Ruislip con soldados que regresaban de Vietnam. El propio compositor lo relató así en el libreto del álbum recopilatorio Highway: 30 Years of America (2000): “Nos invitaban a una cerveza en el economato y nos contaban historias de la guerra. No éramos muy políticos ni muy militares, pero “Sandman” nació de tener los ojos abiertos ante el hecho de que aquellos chicos no eran mucho mayores que nosotros. Una de las cosas que recuerdo haber oído decir a uno de ellos es que casi nunca dormía en Vietnam: tenía miedo de dormirse. Así que ahí está la frase ‘Porque entiendo que llevas tiempo huyendo del hombre que se hace llamar el Sandman’: no quieres dormirte porque podrías ser asesinado. Pensé: qué manera tan horrible de vivir”.
El “Sandman” de la canción es, por tanto, una figura ambivalente: la muerte que acecha en el sueño, el peligro encarnado en la somnolencia en plena guerra. La letra narra un encuentro en un lugar neblinoso entre dos amigos distanciados por sus circunstancias -uno enrolado, otro huyendo- que no han podido compartir siquiera una cerveza, separados por el abismo de la guerra de Vietnam.
Musicalmente, “Sandman” destaca por su línea de guitarra eléctrica con efectos, cargada de una tensión que evoca el peligro y el insomnio del soldado. Fue producida por Ian Samwell y Jeff Dexter, y grabada en 1971 junto con el resto del álbum debut del grupo.
Esta sería su letra traducida:
“¿A que hay niebla fuera?
Todos los aviones han sido detenidos en tierra.
¿A que hay fuego dentro?
Vamos todos a rodearlo.
Curioso: yo he estado allí
y tú has estado aquí,
y no hemos tenido tiempo de tomar esa cerveza.
Porque entiendo que llevas tiempo huyendo
del hombre que se hace llamar el Sandman.
Él surca el cielo como un águila en el ojo
de un huracán abandonado.
¿A que los años han pasado rápido?
Supongo que los habrás echado de menos.
Oh, casi se me olvida preguntar:
¿te enteraste de mi alistamiento?
Curioso: yo he estado allí
y tú has estado aquí,
y no hemos tenido tiempo de tomar esa cerveza.
Porque entiendo que llevas tiempo huyendo
del hombre que se hace llamar el Sandman.
Él surca el cielo como un águila en el ojo
de un huracán abandonado”.
